Foto: Infobae

La defensa del ex presidente Luiz Inácio Lula Da Silva (2003-2010) se encuentra en problemas, pues el pasado viernes, el Tribunal Supremo Electoral (TSE) de Brasil, rechazó su candidatura presidencial en una estrecha votación de seis contra cinco, desestimando así, el recurso de Lula contra la condena de 12 años por corrupción, impuesta en enero y que lo mantiene preso desde abril en una cárcel de Curitiba, una ciudad al sur del país.

Con este fallo, se inhabilita a Lula para contender en las elecciones presidenciales de octubre, en cumplimiento de la llamada Ley de Ficha Limpia, con la que se descalifica a cualquiera que tenga una condena penal cuando ésta ya fue ratificada por un tribunal de apelaciones, es decir, la ley brasileña, prohíbe la postulación para cargos de elección popular a ciudadanos condenados en segunda instancia, como es el caso del ex mandatario. Aunado a esto, dicho tribunal dio diez días como límite, al Partido de los Trabajadores (PT), el cual nombró candidato a Da Silva, para designar a su nuevo candidato.

El viernes 31 de agosto, también fue el primer día de campaña en espacios de TV, lo que puede traer consecuencias negativas para el PT, que apostaba por usar la imagen de Lula para seguir atrayendo al electorado brasileño. Si bien, el partido puede usar ese espacio en la televisión, no puede mencionar (otra vez) al ex presidente como su candidato.

Aunque no le queda tiempo, el Partido de los Trabajadores (PT) anunció que apelará el fallo del TSE ante el Supremo Tribunal Federal, el máximo órgano de control constitucional de Brasil. Al PT no le quedan muchas alternativas y sabe que tiene que arriesgarse, no sólo porque el 7 de octubre, será la primera vuelta electoral (el candidato del PT tiene casi un mes para hacer campaña electoral y darse a conocer), sino, porque también tiene hasta el próximo miércoles 12, para presentar a su candidato.

El mismo tribunal que rechazó la candidatura de Lula, también desestimó una solicitud del Comité de DD.HH. de la ONU (17 de agosto), en el que se pide a Brasil respetar los derechos políticos de Lula como candidato en la elección presidencial 2018.

Caso por corrupción

Según el Tribunal Superior de Justicia, que lo condenó en abril, Lula aceptó sobornos por $1,2 millones de dólares de la empresa de construcción OAS. Dicha constructora, supuestamente invirtió $330.000 mdd para reformar y amueblar un departamento atribuido a él y a su esposa, Marisa Letícia Rocco fallecida el año pasado. Al igual, OAS, pagó $400.000 mdd entre un déposito y el alquiler de cuatro años del mismo, a cambio, recibió contratos multimillonarios firmados por el gobierno mediante la petrolera estatal Petrobras.

Por si no fuera poco, el ex mandatario está vinculado a otras causas referentes a la operación Lava Jato (la que investiga el caso Petrobras) en el Juzgado Federal de Paraná. Asimismo, Lula también enfrenta acusaciones en el Juzgado Federal del Distrito Federal.

El caso Petrobras, considerado el mayor escándalo de corrupción de la historia de Brasil, ha encarcelado a políticos y empresarios poderosos. El caso de corrupción ha tenido graves implicaciones no sólo en el país sudaméricano sino en otros países, incluido México.

¿Operación Haddad presidente?

Fuente: El intransigente

La incertidumbre de lo que puede ocurrir en las elecciones presidenciales en Brasil es grande, sobre todo, porque ni el PT ni Lula parecen querer dar su brazo a torcer. Sin embargo, con los tiempos siguiéndoles los talones ¿qué espera Lula para dejar la ficción de su postulación y cederle la batuta a Fernando Haddad, actual candidato a vicepresidente?

Fernando Haddad, el ex alcalde de São Paulo y muy probable candidato presidencial de Brasil por el PT, ahora en fórmula con Lula como vicepresidente, sólo se ha postulado en dos ocasiones para un puesto público. El economista y abogado de 55 años ganó las elecciones a la alcaldía de São Paulo en 2012, pero ni siquiera llegó a la segunda vuelta en su intento por reelegirse.

Es evidente, tal y como lo señalan las encuestas, que Fernando Haddad no se encuentra en el puntero como favorito y tal vez esa sea la clave por la que ni Lula ni el PT quieren bajarse de la batalla jurídica que lo llevaría a contender a su tercer mandato, como lo expresó Haddad tras visitar el lunes a Lula en la Superintendencia de la Policía Federal en Curitiba, donde cumple su condena. Es decir, que aunque todos esperan que el ex mandatario y ex obrero sindical ceda la batuta en cualquier momento, la estrategia de su postulación sigue en pie, o por lo menos, eso nos hacen creer.

Días después de la reunión, Haddad, quién fungiera como ministro de Educación con Lula, y en el gobierno de Dilma Rousseff, fue acusado por el Ministerio Público de São Paulo de corrupción, lavado de dinero y asociación ilícita. La fiscalía denunció al ex alcalde de recibir de manera indirecta recursos para su campaña de reelección como alcalde de São Paulo en 2012.

Entonces ¿qué pasará en la contienda brasileña? ¿contenderá Lula o no? ¿El PT, por fin nombrará a Haddad como su candidato? ¿quién está arriba en las encuestas?

A continuación, los cuatro escenarios hipotéticos de lo que puede ocurrir en la contienda electoral presidencial de Brasil, 2018.

Los cuatro escenarios

En el primer y menos probable escenario, sobre todo por el apremio del tiempo, el Supremo Tribunal Federal logra apelar el fallo del Tribunal Supremo Electoral, permitiendo a Lula contender para su tercer mandato presidencial el próximo 7 de octubre.

En el segundo escenario, la operación “Haddad, presidente” tendrá éxito. Es decir, en el caso probable de que Lula Da Silva en efecto, no pueda contender en las presidenciales, dirigirá correctamente la intención de voto hacia Haddad, logrando así, que el PT recupere la presidencia que perdió en 2016 con la destitución de Dilma Rousseff y que puso fin a 13 años de gobierno. De ser Haddad el candidato del PT, la legisladora estatal del Partido Comunista, Manuela D’Avila, sería la candidata a la vicepresidencia en dicha fórmula.

¡Lula sí, Haddad no! Cumpliéndose con lo que los sondeos señalan, gracias a la demora en la transferencia de votos de Lula a Haddad y frente una falta de carisma frente al electorado, la designación de Fernando Haddad, no le va a alcanzar al PT. Si bien, en las últimas encuestas, el 39% de los brasileños votaría por Lula, obteniendo el doble de votos que el segundo en el puntero, si Haddad reemplazara a Lula como candidato presidencial apenas ocuparía el quinto lugar con 4% de los votos. Ante la exclusión de Lula, los votos del ex presidente se repartirán entre los candidatos de la izquierda brasileña. Según datos de la casa encuestadora, Datafolha, la ecologista Marina Silva del partido Rede Sustentabilidade (REDE), será la más beneficiada pues subiría del 8% al 16%, doblando su intención de voto. Al igual, el candidato Ciro Gomes, del partido de izquierda PDT, pasará del 5% al 10%. En este caso, ambos ex ministros del Gobierno de Lula da Silva resultarían beneficiados. Geraldo Alckmin, el ex gobernador del estado de São Paulo y ex candidato presidencial y favorito del sector financiero, aspira nuevamente a la presidencia por el partido Social Democracia Brasileña (PSDB), según dicho sondeo, en la primera vuelta se colocaría en 4° lugar, incluso por arriba de Haddad pues su intención de voto subió del 7% en agosto al 9% en septiembre.

En la foto, Jair Bolsonaro, Geraldo Alckim (primera línea de izquierda a derecha). Marina Silva, Ciro Gomes (segunda línea de izquierda a derecha). Paulo Whitaker, Leonardo Benassatto, Adriano Machado / Reuters

Por otro lado, en un revés para la izquierda brasileña, la intención de voto de Lula podría redirigirse a otras opciones, favoreciendo a los otros candidatos. Cabe reiterar, que este escenario negativo para el Partido de los Trabajadores, no parece tan alejando de la realidad, pues Haddad no logró reelegirse como alcalde en 2016.

En un cuarto escenario, tenemos a la ultra derecha como protagonista. Con el auge del discurso nacionalista, cargado de odio y violencia en gran parte del mundo, existe el temor palpable de que con la salida de Lula, la tendencia favorezca al candidato del Partido Social Liberal (PSL), un ex militar, radical y ultraderechista de 63 años, Jair Bolsonaro. El considerado Trump brasileño y que ayer fue apuñalado durante un acto de campaña, encabeza las encuestas (sólo por detrás de Lula) con el 22% o de los votos, según datos arrojados por Ibope. El ex militar, populista y nacionalista, conocido por sus declaraciones homofóbicas, machistas, racistas y por defender la dictadura brasileña (1964-1985), se ha manifestado a favor de la mano dura, por lo que va en fórmula con el general retirado, Hamilton Mourão. Tal y como pasó en Francia, Alemania y Costa Rica, por poner algunos ejemplos, aunque el ultra derechista tenga una solida participación en la primera vuelta en octubre, perdería ante sus contendientes de izquierda en la segunda vuelta (prevista para el 28). Bolsonaro, es también el candidato que más rechazo ha generado en la sociedad brasileña.

“No te violo porque no te lo mereces”. Jair Bolsonaro a la diputada Maria do Rosario en 2014. (No es broma).

Fuente: FMNews

En las próximas elecciones de Brasil reina la incertidumbre, con la destitución de Dilma Rousseff (jefa de gabinete en el gobierno de Lula) en 2016, puso fin a 13 años de gobierno del Partido de los Trabajadores. No hay duda de que el encarcelamiento de Lula, hijo de campesinos analfabetos que enfrentó la dictadura brasileña siendo líder sindical y que cimentó un poderoso partido de izquierda ha divido a Brasil.

Ante la negativa de presentar su candidatura y sin saber lo que pasará en dicho país sudamericano, algunas voces de la sociedad consideran que la inhabilitación de Lula a la presidencia, es una señal de que las investigaciones judiciales contra la corrupción no se van a detener y sientan el precedente de que “nadie está por encima de la ley”. Por otro lado, los simpatizantes del líder del Partido de los Trabajadores consideran que el presidente más popular del mundo, es sólo un chivo expiatorio dentro de un sistema político que está colapsando.

¿Será hoy el día en el que Lula Da Silva declare a Fernando Haddad como el candidato del Partido de los Trabajadores?