(AFP/ George Castellanos)

Apenas en noviembre del año pasado, como una de las varias medidas para paliar la escasez de efectivo (disminuyendo los costos de producción y de transporte del papel moneda), entró en circulación el billete de 100,000 bolívares, convirtiéndose en el billete de mayor denominación en la historia de Venezuela.

Recuperación y Prosperidad Económica; del bolívar fuerte al bolívar soberano

Meses después, el presidente de la República Bolivariana de Venezuela desde 2013, Nicolás Maduro Moros, anunció un programa de recuperación financiera diseñado por sus asesores y su gabinete ejecutivo, en el cuál eliminaría 3 ceros al bolívar. Sin embargo, este miércoles 25 de julio, a través del programa Recuperación y Prosperidad Económica, anunció en cadena nacional que mejor eliminará cinco ceros para que, a partir del 20 de agosto cuando entre en vigor la circulación y emisión de los nuevos billetes, la moneda no luzca “tan devaluada”.  Así, con la nueva reconversión monetaria se sustituirán a los billetes de 500, 1000, 2 mil, 5 mil, 10 mil, 20 mil y 100 mil bolívares fuertes (BS) establecidos por el fallecido ex presidente Hugo Chávez y se crearán ocho nuevos billetes de 2, 5, 10, 20, 50, 100, 200 y 500 bolívares soberanos, con los que también circularán monedas de 50 centavos y de un bolívar.

Como el respaldo y el valor de una moneda depende de la confianza que se tenga en ella, el gobierno venezolano en un intento por darle mayor fortaleza a la moneda venezolana y al mismo tiempo contrarrestar los efectos de la “guerra económica” impuesta por EE.UU. , la nueva unidad monetaria, bolívar soberano (BS.S) estará ”anclada” no al dólar estadounidense (como la mayoría de las monedas en el mundo), sino al petro (PTR), una criptomoneda creada en diciembre del 2017, considerada la primera moneda virtual creada por un gobierno en todo el mundo y que está asociada a una reserva petrolera de 5,000 millones de barriles.

Cabe señalar que todas estas medidas económicas fueron anunciadas  solo dos días después de que el Fondo Monetario Internacional (FMI) estimara que la inflación en Venezuela será de un millón por ciento a fines de 2018.

Inflación e hiperinflación

Para el Banco de México, “la inflación es el aumento sostenido y generalizado de los precios de los bienes y servicios de una economía a lo largo del tiempo”. Es decir, que si sólo aumenta el precio de un solo bien o servicio, o si bien, todos los precios de la economía aumentan una vez no se considera inflación.  Ahora bien, dicho organismo considera que si los precios aumentan 50%  o más en un mes, se considera como hiperinflación. Dicho fenómeno tiene su origen en el rápido y excesivo crecimiento de dinero pero que no está respaldado por una producción equivalente de bienes y servicios.

Por ejemplo; unas cosas habrán subido más que otras pero vivir cuesta un 50% más que el mes anterior.

Desde el año pasado en Venezuela, el problema de la hiperinflación es tan grave que los precios cambian diariamente. Por lo que, ver a personas caminando con maletas llenas de efectivo para pagar cosas tan simples como un café es cada vez más común.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) en el informe Perspectivas de la Economía Mundial (Informe WEO) de Abril 2018 estimó que Venezuela cerraría el año con una inflación de más del 13,000%, sin embargo, el FMI rectificó su proyección en su informe de julio, 2018 y proyectó una inflación anual de hasta un millón por ciento en Venezuela.

 “Las perspectivas de Venezuela, que está sufriendo un colapso drástico en la actividad y una crisis humanitaria, se revisaron nuevamente a la baja a pesar del repunte de los precios del petróleo, ya que la producción disminuyó con fuerza.”

Hiperinflaciones en el mundo

En la historia del mundo han existido otros casos extremos de hiperinflaciones, como por ejemplo, en julio del 1946 en Hungría y en noviembre de 2008 en Zimbabue, donde los precios llegaron a duplicarse cada dos días.

En la Republica de Zimbabue un país ubicado al sur del continente africano, con la reforma agraria de 2000, una serie de expropiaciones de tierras y bajo el régimen del expresidente Robert Mugabe el país cayó en una severa crisis económica.

Debido a la caída de la producción agrícola y las exportaciones, el gobierno respondió imprimiendo billetes dando como resultado una hiperinflación. Ante el espiral hiperinflacionario, en 2008 el Banco Central de dicho país imprimió un billete de 100 billones de dólares de Zimbabue (100.000.000.000.000), el cual no está en uso desde el 2015.

Aunque el Banco Mundial (WB por sus siglas en inglés) no tiene cifras de inflación en Zimbabue para 2008 y 2009, las estadísticas del Banco Central de Zimbabue indican que la inflación alcanzó una tasa de 231 millones por ciento en julio de 2008.

Zimbabue  inició un proceso de desmonetarización, es decir, eliminó su propia moneda y cambió a otra moneda nacional, cuando el dólar zimbabuense  se cotizó a 35.000 millones de millones por un dólar estadounidense. Y aunque en 2016, el banco local volvió a emitir sus propios billetes, el país sigue utilizando el dólar estadounidense, al rand sudafricano y otras monedas extranjeras como moneda principales.

Aunque en la actualidad Zimbabue sigue sumergido en una grave crisis económica, se considera que la situación que vivió en 2008 es mejor a la de Venezuela en la actualidad, pues la economía de Zimbabue estaba más diversificada que la venezolana, la cual depende profundamente del petróleo.

Conclusiones

La economía en Venezuela sigue marcada por la incertidumbre. El actual régimen busca un incremento en los precios de petróleo que le alcance para mantener su dominio institucional y militar para continuar así, perpetuándose en el poder, acallando las voces de los que desean una transición democrática y pacifica. Y al parecer con sus “reformas sustanciales”, no lo va a lograr.