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El jueves 6 de septiembre, la comunidad LGBTTI de la India celebraba el triunfo de la despenalización de la homosexualidad. El triunfo de este colectivo no viene de una lucha reciente, sino de años de lucha por reinvindicar sus derechos humanos en el país del sureste asiático. Esta batalla de hecho, incluye una despenalización casi 10 años antes.

La despenalización de la homosexualidad en 2009

A principios de siglo, la Fundación Naz, una organización dedicada a la prevención de VIH en grupos rezagados socialmente, logró impugnar el artículo 377 del código penal indio (una ley británica de más de 140 años de antigüedad y que data del siglo XIX) debido al peligro al que arrastraba a un colectivo expuesto a enfermedades de transmisión sexual. Así pues, en el 2009, el Tribunal Superior de Nueva Delhi, declaró la nulidad de la ley por violar los derechos humanos establecidos en la Constitución hindú, logrando así, despenalizar la homosexualidad por primera vez en India.

Después del fallo del tribunal local en 2009, varios grupos religiosos como la Alianza de Iglesias Apostólicas, el Consejo de la Ley de Musulmanes de la India, el Consejo Cristiano de Utkal y líderes del partido hinduista Bharatiya Janata apelaron la decisión ante el Tribunal Supremo, el órgano jurisdiccional hindú. A razón de ésto, en 2013, la Corte Suprema invalidó la decisión del Tribunal Superior de Nueva Delhi. Es decir, cuatro años después, se restableció la ilegalidad de las relaciones entre homosexuales. Desde ese momento, los defensores de la despenalización han presentado recursos judiciales para evitar que no se les criminalice.

Artículo 377Quien voluntariamente tuviere sexo carnal contra natura con un hombre, mujer o animal, será penado con prisión de por vida, o con prisión por término o que podrá extenderse a 10 años y una multa. (La penetración es considerada “sexo carnal”, y es suficiente para ser acusado de cometer el delito descrito en el artículo).

¿Qué ha pasado casi 10 años después?

Desde Julio de este año, magistrados de la Corte Suprema han escuchado argumentos de los demandantes homosexuales, que consideraban este artículo del código penal violatorio de la constitución india. Con referencia a este tema y cuando le preguntaban al respecto, el actual gobierno nacionalista y conservador del Primer Ministro de India desde 2014, Narendra Modi, prefirió quedarse callado dejando el tema en manos de la corte.

Fuente: Informatvx

Finalmente y después de meses de juicio, la semana pasada, con 5 votos a favor, India se convirtió en el 124º Estado del mundo en donde las relaciones homosexuales consensuadas no se criminalizan, ésto según datos de la Asociación internacional de personas lesbianas, gays, bisexuales, trans e intersexos (ILGA).

En su declaración formal, el Tribunal Supremo estipula que “las relaciones sexuales entre adultos homosexuales en privado no constituye una ofensa” y que cualquier norma que persiga estas prácticas es “discriminatoria y una violación de los principios constitucionales”.  Si bien, los magistrados se refieren a “relaciones homosexuales consensuadas” no modificaron la ley que protege ante los casos de delitos sexuales contra hombres.

En este punto, me parece importante precisar que lo que se logró en la India fue la despenalización, no la legalización. Para que no se confundan los conceptos, despenalizar significa que a ninguna persona se le inicie un proceso judicial (se meta a prisión). Por otra parte, hablar de legalización significa hacerlo ley, es decir, que el Estado cree políticas publicas para garantizar la práctica de ésta.

¿Ser gay, todavía es un delito?

Si bien, la despenalización de la homosexualidad en India representa un triunfo para la comunidad LGBTI, todavía queda mucho camino por recorrer, pues según la última edición del Informe de Homofobia de Estado de ILGA (2017), existen más de 70 países alrededor del mundo en dónde ser gay todavía es un delito, sí en pleno 2018.

En cuanto a la aplicación de las leyes con base al género, en la mayoría de éstos, la ley tipifica como delito la actividad sexual consensual entre personas adultas del mismo sexo en privado, como las disposiciones se expresan en términos neutros de género, tanto hombres como mujeres pueden ser juzgados por cometer el delito de la homosexualidad. Aunque también hay otros países, en los que la ley se dirige específicamente a hombres.

Por otra parte, la redacción de las leyes es ambigua por el simple hecho de encasillar a las personas en hombres y mujeres, razón por la cual, no existen datos certeros de cómo se aplican a personas trans y que mantienen relaciones sexuales con personas a quienes se les asignó el mismo sexo al nacer. Además es común que se use el término “sodomía” (en inglés “buggery”), para hablar del coito anal, que puede incluir actividad sexual no consensual o actividad que involucre a menores de edad.

Para ejemplificar lo dicho con anterioridad y basándome en el último informe de ILGA, mencionaré algunos países en donde se penaliza ser homosexual.

En el continente africano:

Las relaciones homosexuales en Egipto, consensuales no están prohibidas como tal. Sin embargo, es de conocimiento general que la Ley para el Combate de la Prostitución, y la Ley contra el Libertinaje se utilizan para encarcelar a hombres homosexuales.

En Ghana, existe la “Prueba de conocimiento carnal”, es decir, que de existir evidencia en “mínimo grado de penetración” se podrá declarar culpable al hombre sospechoso de haber tenido relaciones homosexuales.

En Marruecos, las relaciones homosexuales se castigan con entre 6 meses y 3 años de prisión y una multa de 200 a 1.000 dihrams (entre 400 y 2,000 pesos) según lo estipulado en el artículo 489 de su código penal.

En América:

En el informe, Violencia contra Personas Lesbianas, Gay, Bisexuales, Trans e Intersex en América de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de 2015, se señala que en Barbados, la llamada defensa de “pánico gay” (con la que el acusado intenta justificar el asesinato homofóbico. En virtud de que la víctima cometió algún tipo de insinuación sexual, el acusado gracias a malas experiencias, no se controla y comete homicidio en defensa propia) es aceptada como alegato válido en tribunales locales de la isla caribeña. De igual manera, esta defensa es utilizada en otros países de la Mancomunidad del Caribe, como por ejemplo, Trinidad y Tobago, Dominica, Jamaica y las Bahamas.

En la Jamaica, te pueden condenar por “el abominable crimen de sodomía, sea con personas o con cualquier animal…” con hasta 10 años de prisión. Sodomía se usa como sinónimo de penetración anal.

En el continente asiático:

Aunque el Código Penal afgano no criminaliza explicitamente los actos sexuales consensuales entre personas adultas del mismo sexo, su Constitución permite recurrir a la ley de la Sharia, misma que prohíbe toda actividad sexual entre personas del mismo sexo, además de cualquier relación extramarital. En Afganistán, según su terminología legal, la palabra “pederastia” se usa para referirse a las relaciones sexuales entre hombres gay.

En Arabia Saudita tampoco se hace referencia a las relaciones gay en el código penal, sin embargo, existe una agencia de aplicación de la ley denominada “Comité para la Propagación de la Virtud y la Prevención del Vicio” que se encarga de detener a las personas que violen el wahabismo, una rama estricta y conservadora del islamismo y religión oficial de esta monarquía, incluyendo también las relaciones sexuales homosexuales y el cross-dressing. Este comité es conocida por ser especialmente duro con las personas LGBT.

Dentro de los Emiratos Árabes Unidos tienen leyes contra la sodomía: en Abu Dabi, por ejemplo, el Artículo 80 de su código penal criminaliza el “sexo contra natura con otra persona” (sexo gay), con hasta 14 años de cárcel. En Dubái, el Artículo 177 especifica que este crimen se castiga con 10 años preso. Ambas leyes, datan de 1970.