Foto: Associated Press

Aunque pareciera que en México gobierna Andrés Manuel desde el 1 de julio del 2018, lo cierto es que Enrique Peña Nieto recién dejará el cargo que presidió durante 6 años hasta las 11:59 pm del viernes 30 de noviembre para que “oficialmente” (aunque no de facto) asuma el nuevo Presidente.

Cuando en 2012, el ex Gobernador priista del Estado de México asumió el cargo como Presidente y hasta mediados del 2014, el nivel promedio de aprobación de su administración se mantuvo entre el 50%.

Sin embargo, a partir de sucesos como la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa y los escándalos de corrupción que destaparon la “Casa Blanca”, relacionada con el eterno aprendiz de canciller y entonces Secretario de Hacienda, Luis Videgaray, la aprobación de EPN fue cayendo en picada y a pesar de que este año registró un alza con respecto al 18% del año pasado, a Enrique Peña Nieto no le alcanzó para terminar su administración más que con un 24% de aprobación. Lo que significa que cerrará su sexenio con la mayor desaprobación que ha registrado un Presidente.

Carlos Salinas de Gortari, tuvo un nivel de aprobación de 66%, incluso a pesar de los escándalos de la muerte del candidato presidencial, Luis Donaldo Colosio, y de ser para muchos el principal responsable de la devaluación del peso en diciembre de 1994.

Ernesto Zedillo, con quien se perdería la hegemonía del PRI, terminó su sexenio con un 59% de la aprobación ciudadana.

El nivel de aprobación de la administración de uno de los principales exponentes del “nuevo PRI”, como se conoció a aquellas jóvenes promesas que representaban una nueva corriente democratizadora al interior del mismo partido (o al menos, eso pretendían demostrar) y de donde salieron figuras como Javier Duarte, Roberto Borge Angulo y César Duarte Jáquez, ex gobernadores de Veracruz, Quintana Roo y Chihuahua, respectivamente, es tan bajo que incluso la aprobación de los Ex Presidentes de administraciones panistas como Vicente Fox  (56%) y Felipe Calderón (53%) es mayor, según datos de Consulta Mitofsky.

Pero ¿a qué se debe la desaprobación de EPN?

A este respecto, escribo un breve análisis acerca de los errores que cometió Enrique Peña Nieto durante su administración.

  1. Pacto por México

Al día siguiente de asumir como Presidente, EPN junto con los presidentes nacionales del PAN, PRI y PRD firmaron en el Castillo de Chapultepec un acuerdo político que justificaría las 11 reformas estructurales que el Congreso de la Unión aprobó durante los 2 primeros años de su gestión: la hacendaria, la financiera, la energética, la educativa, la de telecomunicaciones, de competencia económica, de transparencia, laboral, de justicia penal, la político-electoral y una nueva ley de amparo.

A pesar de que la comunidad internacional vio con buenos ojos dichas reformas y a EPN le valió una portada en la Revista TIME en 2014, en la sociedad mexicana empezaba a permear un clima de malestar e insatisfacción que se fue acrecentando a medida que dichas reformas se aprobaban.

  1. La Casa Blanca

Gracias una portada de la revista ¡Hola! en mayo del 2013, se pudo conocer que EPN poseía una casa en Lomas de Chapultepec, en la Ciudad de México, valuada en más de 86 millones de pesos (7 millones de dólares) y que sorprendentemente no estaba a nombre ni del Presidente ni de Angélica Rivera o de sus hijos, sino de Ingeniería Inmobiliaria del Centro, una empresa de Grupo Higa, cercana al PRI.

Dicha propiedad que no fue presentada en ninguna de sus declaraciones  patrimoniales (2012-2014), fue la primera de una serie de casos de conflicto de interés y corrupción que caracterizarían al sexenio del priista.

Fuente: Animal Político

Como medida de contención del escándalo, fue publicado un vídeo en el que Angélica Rivera declaraba ser la dueña de la residencia.

  1. Desaparición de los estudiantes de Ayotzinapa

Sin embargo, hubo un antes y un después de la administración de Peña Nieto y a partir de ese momento, pareció no haber retorno en cuanto a la imagen internacional del Presidente, la desaparición de los 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural “Raúl Isidro Burgos” de Ayotzinapa, la noche del 26 y madrugada del 27 de septiembre de 2014.

A más de 4 años de la desaparición estudiantil, el gobierno de EPN todavía no ha otorgado pruebas fehacientes de lo que ocurrió aquella noche.

La desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, se convirtió en una consigna y un lamentable recordatorio de las miles de personas que todos los días desaparecen en nuestro país y que reflejan la corrupción que impera en todos los niveles de gobierno.

  1. Gasolinazo

Una de las promesas de la Reforma Energética aprobada en 2013, era que los precios de los combustibles bajarían.

Sin embargo, el 1 de enero de 2017 cuando finalmente se canceló el subsidio a la gasolina, el precio del hidrocarburo aumento desproporcionadamente.

Con el aumento en el precio de la gasolina magna en 14.2% y de la Premium en 20.1%, el primer trimestre del 2017, se caracterizó por el enojo popular de las personas que no estaban de acuerdo con la apertura de la inversión extranjera en los hidrocarburos nacionales y con los que sintieron la afectación del incremento en el precio de los combustibles en el bolsillo, lo que provocó saqueos, manifestaciones en plazas públicas, toma de casetas de cobro en autopistas, bloqueos carreteros durante las primeras semanas del 2017, entre otras cosas.

  1. La Estafa Maestra

Una investigación realizada por el portal “Animal Político” y la organización “Mexicanos contra la corrupción y la impunidad (MCCI)” publicada en septiembre de 2017, reveló el modus operandi de cómo al menos 11 dependencias (las secretarías de Desarrollo Social, Comunicaciones y Transportes, el Banco Nacional de Obras o Petróleos Mexicanos) así como universidades públicas asignaron contratos irregulares a empresas fantasmas, generando que en la administración peñista se “perdieran” más de 7.600 millones de pesos.

  1. Corrupción

A pesar de tratar de implementar el “Sistema Nacional Anticorrupción”, diversos estudios y encuestas han hecho hincapié en el aumento de la corrupción en el país.

Según datos del “Índice de Percepción de la Corrupción”, México es el peor evaluado de los miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo (OCDE) y junto con Rusia, el peor evaluado del G20. En materia anticorrupción, México se ubica en la posición número 135 de 180 países evaluados.  (El país N° 1 es Nueva Zelanda y el 180, Somalia).

  1. Violencia

El último año de la administración de EPN se ha convertido en el año más violento del que se haya tenido registro con 16,000 homicidios durante los primeros 6 meses del año, desbancando la misma cifra durante el primer trimestre del 2017,  en el cual gracias a los 31,174 homicidios violentos (80 homicidios violentos al día), se convirtió en el año más violento de la historia del país.

El aumento de la violencia homicida junto con las matanzas y desapariciones, no son casualidad pues van en aumento desde 2016.

  1. Deuda Pública

Otro aspecto negativo, si se deja de lado la violencia homicida y la corrupción, es el nivel de endeudamiento del país, el cual refleja las deficiencias de las reformas estructurales y de la gestión de los recursos públicos.

Dado el escaso crecimiento económico y el incremento del gasto corriente, la deuda del sector público federal pasó de 33.8% del PIB en el 2012 a 46.4% al 2017.

A finales del 2018, se espera supere el 45% según previsiones del reporte de las finanzas públicas y la deuda pública elaborado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) en mayo del 2018.

  1. Depreciación del peso

Si bien es cierto, la depreciación de nuestra moneda durante el sexenio de Enrique Peña Nieto se debió tanto a factores internos como externos, como por ejemplo la caída de los precios del petróleo en 2014, la incertidumbre provocada por la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca y las negociaciones del TLCAN, el peso registró una caída de 47.85%, al pasar de 13.33 pesos por dólar en junio de 2012 a 19.7220 a junio de este año.

Comentarios finales

El costo político de la deplorable gestión del sexenio de EPN lo está pagando el PRI.

Fuente: Aristegui Noticias

Aunque a inicio del sexenio, la estrategia de los priistas (yo espero sí haya sido por estrategia) era enarbolar cualquier acto o dicho del Presidente, lo cierto es que, después de una serie de desaciertos y malas elecciones de EPN y los miembros de su gabinete, hacerse de la vista gorda ya no bastaba.

Los graves desaciertos del sexenio de EPN, aunados a una falta de estrategia para “rescatar” su dañada imagen pública, provocaron que en la campaña presidencial el oficialismo en México postulara a un candidato que no militaba en el PRI. Aunque también hay versiones que señalan que EPN, al ver fraguarse su poder y ante el inminente triunfo del candidato de la oposición, prefirió pactar con él.

Además, con el cambio en su estrategia de comunicación en internet a partir del 5° año de gobierno, Enrique Peña Nieto es hoy una “sensación” para gran parte de la juventud mexicana, lo que para él como para su círculo cercano no significa otra cosa que el olvido de la corrupción, la violencia y la intolerancia que caracterizaron a su sexenio.

La corrupción, el enriquecimiento ilícito de diversos priistas cercanos al Presidente, así como el distanciamiento del PRI con la realidad mexicana, provocaron que el 1ero de Julio el Partido Revolucionario Institucional perdiera el poder. Lo que quiere decir que, además de haber un cambio del partido en el gobierno, también habrá un cambio de régimen.

Si hay gente que no entiende el porqué de la derrota del PRI, ni cómo ayudarles.