Foto: Reuters/ Toru Hanai

El día de ayer, durante una visita a Tabasco para conmemorar los 500 años de la Batalla de Centla, el presidente, López Obrador, a través de un vídeo en sus redes sociales confirmó el envío de dos cartas, una al rey de España y otra al Papa “para que se haga un relato de agravios y se pida perdón a los pueblos originarios por las violaciones a lo que ahora se conoce como derechos humanos” y que EL PAÍS filtró anticipadamente.

El gobierno de España (mas no el rey) no se hizo esperar y horas más tarde respondió que lamentaba que la carta se hubiera hecho pública y afirmaba “rechazar con toda firmeza” su contenido. Lo que a mí parecer es bastante prudente, sobre todo por el ambiente que se vive en España con la proximidad de las elecciones generales el domingo 28 de abril de 2019.

Sin embargo, adentrándonos en el debate causado ante quienes celebraron la decisión de AMLO y quienes la rechazaron rotundamente cabe preguntarse ¿por qué Andrés Manuel decidió pedir una disculpa a España y a la Iglesia Católica?

Si bien es cierto, como AMLO mencionó en dicho vídeo, en 2021 se cumplirán 700 años de la fundación y 500 años de la caída
de Tenochtitlán, pero además, se celebraran 200 años de la Consumación de la Independencia, sin embargo, más allá del valor simbólico que le queramos dar, el año 2021 es fundamental para el gobierno lopezobradorista por ser un año electoral y al ser la mitad del sexenio, será el año en el que se realizará un referéndum para la revocación de mandato.

Y, ¿quién no querría parecer en la boleta electoral de 2021 con el visto bueno de la comunidad internacional y, sobre todo, con el de la sociedad mexicana?

Aunque parece ser que ni España ni el Vaticano están encaminados en sumarse a la estrategia electoral de Andrés Manuel en vísperas a su campaña por “conservar” el poder hasta 2024.

¿Exigir una disculpa es un suceso reciente?

Si bien para algunos este suceso fue poco usual, en realidad existen diversos ejemplos sobre Naciones que han ofrecido disculpas a otras. Y por supuesto, existen casos de países que, como México, han solicitado disculpas y todavía no las han recibido.

  • En el año 2000, el ex presidente alemán, Johannes Rau, pidió perdón ante el Parlamento de Israel por la responsabilidad de Alemania en la muerte de seis millones de judíos durante el holocausto en la Segunda Guerra Mundial.
  • En 2013, Tjeerd de Zwaan, embajador holandés en Indonesia, además de pedir disculpas por la matanza en Sulawesi del Sur, también anunció una propuesta para indemnizar a las víctimas de dicha masacre. Años más tarde, en 2015, el gobierno holandés ofrecería una disculpa a familiares de las víctimas de la matanza en Srebrenica (una ciudad al este de Bosnia), en la cual según cifras oficiales fueron asesinados 8 mil musulmanes de Bosnia en la toma de Srebrenica en 1995.
  • También en 2015, Shinzō Abe, Primer Ministro de Japón, pidió “sinceras disculpas” a la nación de China y expresó su “profundo remordimiento” por el “daño y sufrimiento inconmensurable” que causó la nación asiática a “gente inocente”.
  • A finales de 2015, a manera de disculpa (aunque sin ser una disculpa en realidad) el gobierno del ex presidente de España, Mariano Rajoy, aprobó una ley para que los sefardíes descendientes de los judíos expulsados de España en 1492 pudieran acceder a la nacionalidad española.
  • Más recientemente, en 2018, Justin Trudeau, Primer Ministro de Canadá, ofreció una disculpa a la comunidad judía, a razón de que, en el marco de la Segunda Guerra Mundial, Canadá prohibió la entrada de 907 judíos que viajaban por mar en buscar de refugio.
  • En 2012 el presidente de Francia, François Hollande, se disculpó por las torturas y desapariciones forzadas ocurridas entre 1954 y 1962 durante la Guerra de Argelia (colonia francesa que intentaba independizarse). En 2018, el presidente Macron reconoció y pidió perdón por el asesinato de Maurice Audin durante la independencia de Argelia.
  • En abril del año pasado, la primera ministra británica, Theresa May, pidió perdón a 12 países caribeños después de la destrucción de documentos que acreditaban que hasta 50.000 caribeños refugiados fueron acogidos por Reino Unido después de la Segunda Guerra Mundial.

Por otro lado, las disculpas que no han llegado son las que pidieron Canadá, Venezuela y más de 50 países de África.

Foto: AFP
  • En 2017, Justin Trudeau pidió una disculpa al Papa Francisco, por los abusos sexuales cometidos contra indígenas canadienses en los internados que dirigían los misioneros católicos. Sin embargo, el Papa todavía no ha ofrecido las disculpas.
  • A finales del 2017, Nicolás Maduro además de pedir una disculpa pidió también una indemnización a España por “los pueblos indígenas que masacraron los Borbones a lo largo y ancho de nuestra América”. Evidentemente, España no ofreció ninguna de las dos. (España es uno de los países que reconocen a Juan Guaidó como presidente interino).
  • En enero de 2018, 54 países de África exigieron una disculpa al Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, al referirse a sus Estados como “países de mierda”.

A manera personal, la reparación histórica a través del perdón es y debería ser indispensable en todas las naciones.

Dejando de lado la forma y el fondo, lo que a mí me parece lamentable es recurrir a las atrocidades que cometieron los conquistadores durante aquella época para ignorar las atrocidades que se están cometiendo en ésta. El Tren Maya, por ejemplo.